La idea le vino de pronto y era incontrovertible. No había modo de defenderse de ella: él, Iwri, era diferente de las demás gentes del pueblo de las sombras. Desde luego no le hacía feliz descubrirlo.
Se hallaba en su nicho de dormir y no podía conciliar el sueño. Tenía los ojos clavados en el techo duro, negro y pétreo a un palmo de su rostro. Intentó recordar, pero fue en vano.
Antes su sueño, como el de todas las demás sombras, era un estado de inconsciencia rígida, un espacio vacío y oscuro entre las fases de actividad y toma de alimentos. Últimamente, sin embargo, algo había cambiado. Durante el sueño recibía impresiones borrosas, imágenes que pasaban por su mente, sentimientos desconocidos que le asaltaban. Recordaba vagamente haber llegado en uno de esos estados imprecisos al final del mundo de Misraim y haber visto allí aberturas que permitían contemplar algo situado fuera de las catacumbas. Su memoria no recordaba ya lo que había sido ese espacio exterior, pero sus mejillas siempre estaban mojadas de lágrimas al despertar. Iwri reconocía que añoraba esos estados anormales, pero al mismo tiempo se avergonzaba de ellos, pues sabía con seguridad que se trataba de ilusiones. Y las ilusiones eran consideradas una debilidad imperdonable.
“Las catacumbas de Misraim” en La prisión de la Libertad de Michael Ende
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Bienvenida
Hola a mis familiares, amigos, compañeros, extraños y curiosos... bienvenidos a mi blog. Comienzo la creación de este blog siguiendo el consejo de mi buen amigo Bruno ( www.bru-light.blogspot.com ), de quien sólo puedo decir que vean su blog para saber quién es.
Espero que este ejercicio de escritura y quizá de fotografía no sea sólo uno más de esos proyectos que termino por dejar en el aire (comienzo a evidenciarme desde el principio jaja)...
Espero sus comentarios
OMar
Espero que este ejercicio de escritura y quizá de fotografía no sea sólo uno más de esos proyectos que termino por dejar en el aire (comienzo a evidenciarme desde el principio jaja)...
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